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El cofre de tesoros de la Biblioteca Nacional

·         Sinabi inaugura Sala de Colecciones especiales como parte de la celebración del Día del Libro

·         Se invirtieron ¢120 millones en la construcción y ¢ 68 millones en estantería móvil

San José,  23 de abril de 2010. Los tesoros de la Biblioteca Nacional, que la institución denomina “Colecciones Especiales”, cuentan con una nueva sala donde se resguardan libres del polvo, la humedad y la luz. Se trata de la Sala de Colecciones Especiales Adolfo Blen, que se inauguró esta mañana con la presencia de los funcionarios que colaboraron en su instalación, del presidente Oscar Arias y de la ministra de Cultura, María Elena Carballo.

Cuadro de texto: Voces de los investigadores 

“Soy biólogo y desde hace cuatro años realizo investigaciones sobre los naturalistas que exploraron Costa Rica en el siglo XIX, así como sobre el entorno político y socio-económico en que les correspondió vivir.  La hemeroteca de la Biblioteca Nacional cuenta con dicho material que, conservado de manera adecuada, permite hallar información única en el país y el mundo.  La nueva sala permite un acceso más rápido y eficiente a  las colecciones, lo cual ahorra mucho tiempo. Además, permite interactuar con historiadores y otros usuarios que la frecuentan, para así compartir inquietudes, información y experiencias. También el mobiliario es cómodo, y permite un trato de mayor confianza con el personal a cargo de las colecciones”.
LLuko Hilje
 

“Esta sala está perfecta. Ahora podemos consultar más fácilmente los documentos de difícil acceso. Además, el personal es muy competente y las salas muy cómodas”. 

Eduardo Oconitrillo

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Ministra de Cultura María Elena Carballo y el presidente de la Republica Oscar Arias en la inauguración de la nueva sala de la biblioteca. Imagen: Oficina de Prensa MCJ.

 

El nuevo espacio, ubicado en el sótano de la Biblioteca Nacional, alberga dos salas para investigadores (público fundamental de la sala), oficinas administrativas, baños y el depósito en el cual se resguardan los materiales (384 m2). Este último cuenta con un piso especial de concreto, de 10 cm de espesor, que se construyó de esta forma para que soporte el peso de los libros. Aquí los materiales se guardarán en condiciones controladas de humedad, luminosidad y seguridad. A esto se suma una millonaria inversión en estantería compacta, especial para ahorrar espacios, y mobiliario de oficina.

 

La ministra de Cultura, María Elena Carballo, se refirió en estos términos a la nueva sala: “con la inauguración de Sala de Colecciones Especiales de la Biblioteca Nacional, cerramos un ciclo de inversiones en el rescate del patrimonio de la Biblioteca Nacional. Cuando asumimos en el 2006, la bibliotecas estaban en muy malas condiciones. Al 2010 al Sinabi se le han invertido ¢7 670 millones, con lo que ubicamos a las bibliotecas en el siglo XXI”.

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Acto de Inauguración de la sala de colecciones especiales de la Biblioteca Nacional. Imagen: oficina de Prensa MCJ.

 

Margarita Rojas, directora del Sinabi, considera que esta nueva sala es de suma importancia, ya que, en su opinión, la Biblioteca Nacional tiene las colecciones patrimoniales más importantes de  Costa Rica, en lo que atañe a periódicos y revistas. “Esta es la única biblioteca del país que tiene obligación de conservar todos los periódicos y revistas”,  agregó Rojas.

 

En el nuevo depósito, la Biblioteca Nacional guardará los siguientes materiales: periódicos del siglo XIX, libros nacionales editados hasta 1950, colección especial de revistas del siglo XIX (como Pandemonium y Repertorio Americano), manuscritos (como el de La isla de los hombres solos y el texto mecanografiado de Mamita Yunai), libros extranjeros de los siglos XVIII y XIX, artísticamente hermosos por calidad reimpresión, tamaño y colores algunos libros contemporáneos que se consideran especialmente valiosos por razones específicas (como su tamaño o sus ilustraciones), mapas y planos nacionales (como los de Manuel María Peralta, de 1890),  y libros autografiados.

 

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Presidente Oscar Arias y Ministra de Cultura María Elena Carballo observando algunos escritos de la colección inaugurada. Imagen: Oficina de Prensa MCJ.

Algunos de estos tesoros  se exhibirán en la misma sala bajo el título Tesoros bibliográficos de la Biblioteca Nacional. Entre ellos destacan el libro más antiguo que existe en la Biblioteca, el cual data de 1546, (obra en latín y griego, en papel hecho a mano), una Biblia en latín (1702), dos libros de caricaturas –de Noé Solano y Enrique Hine- y un documento sobre la historia del periodismo en Costa Rica escrito a mano por Adolfo Blen.  También se exhibirán mapas del siglo XIX y fotografías de Costa Rica, entre otros materiales.  Esta exposición estará abierta durante un mes. Paralelo a los libros, que estarán en urnas, el público podrá observar una parte del material exhibido digitalmente, en computadoras dispuestas para tal fin. A esta exhibición se suma otra, en el primer piso, de textos escritos por el presidente Oscar Arias.

 

La existencia de las colecciones especiales no es nueva en la institución, solo que antes no se resguardaban en el sitio adecuado. Leticia Castro, jefa del Departamento de Circulación y Préstamo, explicó que el proceso de la instalación de la nueva sala empezó en esta administración. Hace cuatro años el sótano albergaba una serie de materiales de baja circulación, que se denomina Colección Pasiva. Estos materiales se ubican hoy en la Biblioteca Pública de Hatillo, en un sitio especialmente acondicionado. Se trata de duplicados de periódicos, revistas extranjeras de poca consulta  y ciertos libros duplicados.

 

Traslado de obras

 

En el proceso de traslado de los materiales a Hatillo, con el fin de desocupar el espacio para acondicionar la nueva sala, fue fundamental el aporte de un grupo de, aproximadamente, 20 funcionarios de la Biblioteca Nacional y de algunas bibliotecas públicas. Durante el tiempo en que se efectuó esta labor la Biblioteca estuvo cerrada al público los días viernes. Ese día trabajaban arduamente dos equipos, uno en San José y otro en la Biblioteca Pública de Hatillo. “Había que empacar los materiales cuidadosamente y transportarlos calculando que no empezara la lluvia. De la misma forma en que iban de aquí, se ordenaban inmediatamente en Hatillo, pues un documento mal acomodado es un documento perdido”, explicó Leticia Castro.

Cantidad de documentos existentes en la Sala de Colecciones Especiales

Tipo de material

Cantidad de documentos

Colección de libros nacionales

7.533

Colección de libros extranjeros

37.360

Colección de revistas nacionales

6.157

Colección de revistas extranjeras

2.500

Colección de mapas

75

Colección de discos

97

Colección de Fotografías

492

Colección de periódicos nacionales

1.075

Colección de obras de referencia

2.012

Colección de tarjetas postales

1.555

Colección audiovisual

50

Total

58.906

Tipo de material

Cantidad de documentos

Colección de libros nacionales

7.533

Colección de libros extranjeros

37.360

Colección de revistas nacionales

6.157

Colección de revistas extranjeras

2.500

Colección de mapas

75

Colección de discos

97

Colección de Fotografías

492

Colección de periódicos nacionales

1.075

Colección de obras de referencia

2.012

Colección de tarjetas postales

1.555

Colección audiovisual

50

Total

58.906

 

Con el mismo compromiso, los trabajadores efectuaron un trabajo similar una vez que el depósito para colecciones especiales estuvo listo, pues hubo que transportar los libros del segundo piso al sótano. Cuando se le consulta a Leticia Castro cuál fue el desafío mayor que enfrentaron en todo este proceso, afirma sin dudar que “fue el esfuerzo físico de mover de un lugar a otro todas las colecciones”. Este esfuerzo de los trabajadores también fue destacado por Margarita Rojas, directora del Sinabi, y por Yamilet Solano, directora de la Biblioteca Nacional.

 

Solano afirmó que la inauguración de la Sala de Colecciones Especiales es “un sueño hecho realidad. Siento una gran emoción, este es un espacio que de verdad necesitaban la Biblioteca y sus usuarios. Finalmente, tenemos estos documentos tan valiosos en condiciones óptimas”.

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La biblioteca ahora tiene a disposición computadoras para acceder a los archivos históricos de forma digital. Imagen: Oficina de Prensa MCJ.

 

Al remodelar el sótano también se amplió el taller de restauración, de gran importancia en la institución.

 

Para Margarita Rojas, las obras efectuadas también son estímulo para el personal de la Biblioteca: “transformar el espacio es transformar la mente de la gente. Este edificio  había estado abandonado por muchos años. Una parte del sótano, por ejemplo, era una gran bodega. Estos trabajos ayudan  a dignificar la biblioteca  en lo que había sido el  espacio más abandonado de todos”.

 

Oficina de Prensa MCJ/Consecutivo 115  /MHB / 23 de abril de 2010

 

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